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Jugar lento con monstruos |
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En este artículo vamos a ilustrar con algunos ejemplos situaciones que se pueden dar a menudo y en las que seguramente nos habremos quedado con la duda entre si jugar lento (slow play) o jugarlas agresivamente (apostando o subiendo). Si jugamos lento siempre nos arriesgamos a que el tamaño del bote no crezca lo suficiente y parece que estamos dejando una buena oportunidad de ganar un bote grande. Y de la misma forma, si jugamos agresivamente una buena mano da la sensación que podemos echar del bote al otro jugador.
¿Entonces que movimiento es mejor? La respuesta es depende. Tenemos que tener en cuenta varios factores como: la lectura de la mano que tiene el otro jugador, la peligrosidad de que nuestra mano sea superada por las cartas que quedan por salir, perfil del rival, posición...
Por ejemplo, estamos ante un jugador tight que solo juega un intervalo muy reducido de manos y ligamos una trucha en el flop donde además hay un as (Flop: A94). El rival hace una apuesta de continuación. Si solo pagamos, el otro jugador en caso de no tener el as ya no va a meter más dinero en la mano y en caso de si tenerlo (AK, AQ, AJ), es posible que le saquemos más dinero, pero si las cartas siguientes son peligrosas va a jugar con precaución el resto de la mano. Aquí es mas conveniente subir su apuesta del flop. Con una mano como AK o AQ pagará nuestra subida. Puede pensar que nosotros tenemos un as débil y estamos preguntando si nuestro as pequeño es suficiente. Además el bote ya es mayor y podremos sacarle algo más en apuestas futuras. |