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Si tenemos cierto conocimiento de las reglas del Texas Hold'em, sabremos que cualquier pareja es suficiente para ganar una jugada que no ligue, al menos, un par de cartas iguales. Entonces, ¿podemos considerar una pareja de mano (pocket pair), desde 2-2 a A-A, como una buena mano para comenzar nuestra jugada? Lo cierto es que podemos decir que, en principio, estamos por delante de otros jugadores que no tienen pareja. Pero esta afirmación es demasiado simplista, especialmente cuando nos referimos a una pareja pequeña, y si sobrevaloramos esta jugada puede ser el principio de nuestro desastre. Vamos a plantear a continuación alguna probabilidades respecto a las parejas de mano.
Pongamos un ejemplo: Te reparten de mano 3-3 y te encuentras frente a un solo jugador con 8-9(suited) pre-flop. Ahora tu mano 3-3 inferior a la de tu rival. Tu tienes un 47% de probabilidades de ganar esta mano, frente al 53% de tu contrincante que es el favorito. ¿Cómo? ¿Y si el 8-9 fueran offsuit? Entonces tu pareja de treses todavía sería inferior, aunque muy levemente. Pongamos otro ejemplo: Tienes 5-5 y estás uno contra uno frente a A-K offsuit. ¿Entonces pensarás que AK debe ser mejor, no? Pues no, 5-5 tiene una ligera ventaja y es el favorito con el 55% de probabilidades.
El problema con las parejas pequeñas como estas es que son facilmente superadas. Incluso cuando son las favoritas para ganar la mano, son favoritas relativamente porque con mucha frecuencia son superadas.
¿Entonces cuál es la mejor manera de jugar una pareja pequeña de mano? Con mucha precaución, esta es la respuesta. Una pareja pequeña puede convertirse repentinamente en una mano muy buena si ligas en el flop. De esta manera arriesgas muy poco y podrías ganar mucho. Ver apuestas muy altas con una pareja pequeña es un error porque a menos que ligues en el flop y las probabilidades son pequeñas, te verás generalmente en serios problemas. Hay que jugar las parejas pequeñas de mano con gran precaución. |